Las decisiones llevan a la acción

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Las decisiones llevan a la acción

Por Lic. Daisy Abente

La vida está hecha de decisiones. Todos los días, decidimos, todo el día. Desde las cosas más simples y habituales hasta las más grandes y relevantes; por ejemplo a qué hora nos levantamos, que comemos, las actividades que hacemos, las compras, las transacciones financieras, los llamados o mensajes que realizamos, ser perseverantes en el estudio, entregarnos al trabajo, por citar solo algunas más comunes. Si te pones a pensar, todo el tiempo estás eligiendo algo, por lo tanto tendrás una consecuencia.

Así las decisiones, son elecciones. Podemos elegir que pensar o que hacer. Probablemente la emoción no siempre la podamos elegir, pero todo lo demás creo que sí.

Las decisiones son todas importantes y, algunas, a veces las hacemos sin darnos cuenta. Cada decisión cuenta, no hay una jerarquía, porque cada una trae un resultado consecuente. Y hay que ser responsables a la hora de recoger los resultados; por supuesto que a veces nos equivocamos tomando una decisión errada, pero de eso se trata la vida, de aprender constantemente de lo que hacemos.

El hecho de tomar decisiones, nos hace entrar en acción. Y muchas veces eso es lo que necesitamos. Hay situaciones en la vida que nos dejan pensando, nos hacen dudar, hasta podría provocarnos cierto temor dificultado así la toma de decisiones, por lo tanto, hay un letargo en el actuar.

Para tomar decisiones acertadas, creo importante tres pasos:

  • Informarnos: tener la información necesaria antes de tomar las decisiones. Desde un préstamo que pueda tomar, abrir mi negocio, anotarme a un curso o lo que fuera. Antes de hacerlo, conozcamos bien de que se trata.
  • Analizar ventajas y desventajas: ponernos a pensar los efectos de esa decisión, ¿qué impacto tendría? Y probablemente, se encuentren aspectos positivos y negativos, si ganan los positivos vamos por buen camino. Por ejemplo: en anotarme a un curso lo positivo seria aprender, tener herramientas, prepararme para algo. Lo negativo: será un gasto más, implica tiempo y dedicación.
  • Pienso si es un valor o prioridad en este momento para mí. Las decisiones deben ir alineadas con el propósito de cada uno. Si están en la línea de lo que busco, deseo, de mis metas y creo es conveniente. Lo decido y hago. Luego analizaré si logré el impacto deseado.

Lo importante es decidir y hacerlo. La inacción no lleva a nada finalmente.

A tomar decisiones correctas también se aprende, y nada mejor que la propia experiencia personal donde por ensayo y error vamos perfeccionando esta habilidad que todos tenemos. Te invito a estar más atento a tus decisiones y ojalá que estas ideas te despierten una curiosidad personal para analizar cómo vas con este tema.

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